La tenista vilagarciana Jéssica Bouzas cierra su aventura en el WTA 250 de Cluj, en Rumanía, con una derrota ante Aliaksandra Sasnóvich, que fue su rival en primera ronda, ante la lesión de la alemana Laura Siegemund, quien iba a ser en inicio la rival de Bouzas.
La arousana perdió por 6-7, 7-5 y 6-4 tras casi tres horas de partido, y se repitió así la historia de 2021, cuando curiosamente la joven arousana debutó en su primera previa de un WTA 1000, el de Madrid, midiéndose a la bielorrusa, que se se impuso por 5-7/6-4/1-6.
En el primer set, Bouzas vivió una sutiación complicada en el sexto juego, cuando estaba 2-3 abajo y salvó varias bolas para el 2-4, consiguiendo tres juegos seguidos. Tuvo bolas de set al resto, pero la bielorrusa las salvó y llevó el partido al tie-break, donde la tenista vilagarciana fue superior.
El segundo set fue otro toma y daca, que volvió a irse por encima de la hora de juego. Jéssica Bouzas tuvo un par de bolas de partido al resto, pero Aliaksandra Sasnóvich se agarró al partido y consiguió voltear la situación para llevarse el set.
Tras dos apretadísimos sets, la arousana comenzó bien en el último y forzado set, consiguiendo ponerse por encima con un 2-0. Su rival necesitó de asistencia médica por problemas musculares en los isquios, algo que, lejos de pararla, siguió motivándola para lo que restaba de enfrentamiento.
Con un vendaje en su pierna izquierda, Sasnóvich puso el 4-4 en el electrónico después de más de tres cuartos de hora de set. Bouzas perdió el saque y su rival tuvo el suyo para ganar el partido en el trigésimo quinto juego del partido, y no lo desaprovechó.