El Arosa vive una época irrepetible gracias a su cantera. Si el juvenil B, líder de la Liga Gallega, consigue el ascenso a final de temporada, el club de Vilagarcía tendrá a todos sus equipos de base en las máximas categorías posibles, tanto de ámbito nacional como autonómico. Algo que en Galicia solo está al alcance de los dos grandes colosos: RC Celta y Deportivo.
La estructura generada, la calidad y competitividad de los equipos y el radio de captación de los jugadores no paran de crecer. Pedro Carregal y David López, que son los coordinadores y los técnicos de las dos formaciones juveniles, aseguran que todavía no se ha tocado techo.
En la base de la pirámide de fútbol federado, la cantera arlequinada cuenta con tres equipos prebenjamines, cuatro benjamines y tres alevines de fútbol 11. “En fútbol 8 prima lo formativo”, explica Carregal. “No hemos sido tan agresivos a la hora de incorporar jugadores en esas edades, pero hemos eliminado el fútbol 8 en alevines, creo que nos da una ventaja competitiva, porque cuando son infantiles ya tienen dos años de experiencia en fútbol 11”.
Pedro conoce la cantera desde todos los ángulos. Primero como jugador de la misma y los últimos doce años como entrenador. En su faceta de coordinador le ha dado continuidad al trabajo iniciado en el pasado por su padre, Eduardo Carregal, y por David Paredes, “Duvi”. Los tres equipos infantiles y los dos cadetes, que están entre los cuatro primeros de sus ligas, “están compitiendo a un nivel altísimo”, destaca. Al igual que los dos equipos juveniles, que ejercen de punta de lanza.
En División de Honor el Arosa de David López “Perú” cerró la primera vuelta en sexta posición, la misma en la que finalizó el pasado año, por delante de clubes como el Sporting de Gijón. “Es tremendo lo que están haciendo”, expresa con asombro Pedro.
Hace unos años la estructura se sostenía a través del Cadete A, que al permanecer en División de Honor permitía retener y captar los mejores talentos de la zona de 14 y 15 años que no caían en la red de Celta y Depor. Pero el punto de inflexión que hizo que la cantera arlequinada subiese varios peldaños llegó “al conseguir que los equipos B estuviesen en las Ligas Gallegas”, explica Pedro. “Ahora ya vienen las hornadas hechas compitiendo muy bien”. De ahí el objetivo marcado este año de ascender al Juveni B a la Liga Nacional, que durante muchos años fue el hábitat natural de Juvenil A.
La clave del éxito es la captación. “Mucha gente trabajó y se involucró mucho, dedicando mucho tiempo para traer jugadores cada temporada”, recuerda Pedro. En la actualidad, a la cantera del Arosa no sólo llegan chavales de todo O Salnés y O Barbanza, también de las zonas de “Sar-Extramundi, Santiago, Pontevedra e incluso en el Juvenil A hay un jugador de Ourense que hace noches aquí”, dice Pedro. “Hay chicos de Pontevedra que prefieren venir al Arosa que jugar en su ciudad en la misma categoría”. En este terreno, la tercera pata del banco es Dani Abalo, secretario técnico de la cantera, que pone su experiencia de más de una década en el fútbol profesional al servicio de la base del Arosa, reclutando y aconsejando a los futbolistas.
Perú, que llegó hace cuatro años de la mano de Rafa Sáez, considera que “los dos o tres últimos años estamos viendo que competimos con las canteras punteras de Galicia y le estamos dando normalidad, pero no es normal y hay mucho trabajo detrás. Tenemos que seguir exigiéndonos porque hay que mejorar muchas cosas, estamos muy justos de recursos humanos y materiales y la gente que está trabajando en la base tiene un mérito muy grande”.
Pedro habla de ese estatus que “se ganó el club” y del nivel de exigencia que se autoimponen. “Yo tengo claro que este no es el techo de la cantera. Si tenemos recursos, ganas y la gente quiere que esto crezca, va a seguir creciendo”.
Perú ascendió al juvenil A y lo está consolidando en la máxima liga del fútbol español. “La temporada pasada nos ganamos, dentro de la categoría, la etiqueta de ser un equipo competitivo. Ese gen es algo que caracteriza a toda la base, formada por equipos difíciles de batir y con jugadores de los que la gente ya está hablando”.
Todo este crecimiento no ha pasado desapercibido para los clubes profesionales. Este verano el Celta firmó un convenio de colaboración, ganándole la partida a los otros aspirantes: Deportivo y Real Oviedo. “También el Sporting de Gijón mostró interés”, resalta Perú. “El convenio con el Celta para nosotros es muy beneficioso”, sostiene Carregal. “No tenemos miedo a enseñar los jugadores y que se los lleven. Cambiamos el chip. Queremos que lleven a los mejores. Ya solo son capaces de hacerlo Celta y Depor. Tenemos niños que incluso quieren esperar un poco antes de dar el paso al Celta porque no hay un sitio mejor que el Arosa. Desde el propio Celta les dicen que si no lo tienen claro, es bueno que continúen aquí”.
La relación con el club de Primera División es bidireccional. “Jugadores que salen de allí y que recalan en nuestros equipos no son peores de los que se quedan en el Celta, pero por circunstancias y contexto nos llegan futbolistas de un nivel altísimo. Un ejemplo es el caso de Jorge Grajales, que, al año siguiente de salir del Celta y estar en el Arosa, lo llamó el Betis para hacer una prueba en Sevilla”.
“Yo les digo muchas veces a los niños que tienen que valorar donde están ahora mismo”, continúa Pedro. “Hay que pasar filtros cada año debido al nivel y las exigencia de las categorías en las que estamos”.
El imparable impulso de la cantera no se está viendo de momento reflejado en el primer equipo. En este sentido los arquitectos de la base del Arosa no esconden su opinión al respecto. “Nuestro objetivo es que haya una plantilla plagada de canteranos en el primer equipo, con lo que conllevaría eso para la ciudad y para la afición”, explica Pedro Carregal. “Un jugador de la cantera siente el escudo de otra manera porque lo lleva mamando muchos años y eso genera identidad con la afición. Además, para nosotros el mejor escaparate que tenemos para fichar un juvenil es ver que otro compañero pueda tener continuidad en el primer equipo. Ojalá que poco a poco lo vayamos viendo, porque no hay muchos equipos que puedan permitirse el lujo de poder elegir jugadores en edad juvenil que salgan de División de Honor quedando sextos, al mismo nivel de estructuras profesionales”.
Por su parte, David López recuerda que “nosotros damos todas las posibilidades que necesite el primer equipo, que es la prioridad para que dispongan de todos los jugadores que necesiten. Ahora mismo no están teniendo el nivel que les exigen para llegar, pero a los niños les estamos diciendo que tienen que seguir trabajando y no desistir porque es un objetivo muy bonito. Para la mayoría es la ilusión que tienen desde que empiezan en la base”.
Por último, Pedro Carregal destaca que “nosotros estamos recogiendo lo que se sembró y trabajó durante muchos años, hubo muchas personas que pusieron su grano de arena, consiguiendo que se creara una estructura”. Además pone en valor a Manolo Abalo en todo el proceso. “El presidente está cada vez más involucrado con la base y eso se nota, quiere que siga creciendo. Eso es parte del éxito y nos abre la puerta a ir a más porque creemos que podemos seguir creciendo”. Elevar el listón será difícil, pero los responsables están trazando un camino que sitúa a la cantera en el mejor momento de su historia. l