El Villalonga se desplaza hasta Lugo para medirse al Polvorín FC a las 12 horas en busca de un golpe de efecto que los aleje más de los puestos de descenso. Lo cierto, es que los de Alberto Mariano llegan en cuadro, ya que el combinado celeste sigue con la enfermería llena. Álex Barbeito, Varo, Iker y Jesús Barbeito siguen lesionados, mientras que solo vuelve a la carga Tomás, que no estuvo en el partido anterior por sanción.
Asimismo, el duelo es toda una incógnita, ya que el Polvorín prescindió de David Páez este mismo jueves, apostando por Álex Ortiz. “Conozco a Álex y se que tiene un estilo muy definido. Supongo que en dos días no habrá podido cambiar muchas cosas, pero es un perfil muy diferente”, señala Alberto Mariano.
Un plantel que se coloca octavo con 30 puntos, siete de ventaja sobre el Villalonga (23). “Espero un juego combinativo en el que busquen someternos y contraatacar. Tenemos que estar muy sólidos en las dos áreas, porque si miramos a la semana pasada, los dos goles del Villalbés son muy evitables por nuestra parte”, recalca el técnico.
“Son chicos de mucho talento, por lo que no podemos dejar que se sientan cómodos con el balón, porque sino nos van a hacer mucho daño, ya que es cuando más pueden desarrollar sus habilidades”, destaca Mariano.
Además, para regresar con tres puntos de oro de Lugo, será necesario que los celestes no concedan posesiones largas, dado que los locales cuentan con muy buenos jugadores para montar una jugada peligrosa en un tiempo récord.
“Sigo manteniendo que cuando el equipo está bien, es capaz de competirle a cualquiera. Pero seguimos concediendo demasiado y es en lo que tenemos que mejorar. Estoy contento con el equipo porque aprietan y trabajan muchísimo”, dice Mariano. “Los nuevos fichajes están aportando mucho, aunque por físico es normal que aún les cueste un poco”, recalca.