El exjefe de una de las secciones de Greco Galicia, que dirigió la investigación policial del alijo de cocaína del MV Karar, subrayó que el objetivo de las pesquisas y actuaciones era “desarticular la organización de la que era líder” Juan Carlos Santórum. Así lo trasladó durante su declaración como testigo en una nueva jornada del macrojuicio que se celebra en Vigo por este alijo de 3,8 toneladas de cocaína, y en el que están acusadas 28 personas.
A preguntas de la letrada de Santórum, Carmen Ventoso, que también defiende a otros seis acusados del entorno del arousano; este inspector de Policía, apartado ahora de sus funciones al estar investigado por un juzgado de Murcia por su presunta vinculación con el narcotráfico, explicó que las investigaciones se iniciaron con el foco puesto en un constructor de embarcaciones, Fidel F.B., en verano de 2019.
A partir de ahí, se referió a los contactos de este investigado con personas vinculadas al narcotráfico y explicó cómo las pesquisas se extendieron a personas del entorno de Santórum y a él mismo. Preguntado por la letrada de la defensa sobre cuál era el objeto de la investigación, fue contundente: “Era desarticular la organización de la que su cliente era líder”.
La abogada cuestionó muchas de las actuaciones de este policía, y preguntó por qué se centraron las pesquisas en su representado, si la Policía disponía de una nota informativa de la DEA que alertaba del envío de droga a bordo del Karar, con destino a Galicia y para una organización que ya había realizado al menos dos operaciones de narcotráfico antes. La letrada recordó que la Policía había investigado previamente a otras organizaciones e incidió en que esa droga estaría destinada a otro grupo criminal, no a Juan Carlos Santórum. Al respecto, el testigo matizó que, efectivamente, la DEA alertaba sobre el cargamento de droga, que estaría destinado a una organización que ya había realizado otros transportes, pero subrayó que la agencia americana no especificaba a qué organización iba dirigida la cocaína.
Por otra parte, a preguntas de otro abogado, el testigo confirmó que los principales investigados no tenían ingresos legales por actividad laboral conocida. También vinculó al exfuncionario de Aduanas, Pablo S.V., con Santórum y con la droga del Karar. Según su relato, la Policía comenzó a seguirle la pista, meses después del abordaje del barco, a raíz de una “llamada anónima”, pero señaló que el propio Servicio de Aduanas ya le estaba investigando por su alto tren de vida y por los ingresos de dinero en efectivo a través de cajeros, que no se correspondían con su nómina.
Según recordó, este acusado fue detenido en Madrid, junto a su mujer y a un ciudadano colombiano que le entregó al exfuncionario una bolsa con casi 370.000 euros. Precisamente, ese otro investigado tenía en su poder, aseveró, un teléfono satelital en el que recibió información sobre la travesía del Karar.
Además, añadió que, en el registro del domicilio de Pablo S.V., se encontraron numerosas tarjetas telefónicas de las utilizadas con el sistema de comunicación encriptada ‘Encrochat’ y documentación que, por su trabajo como marinero del servicio de Vigilancia Aduanera, no tendría por qué tener.
Apuntó que los documentos intervenidos reflejaban información sobre movimiento de contenedores en los puertos, datos de personas afectadas por investigaciones “aún abiertas” o de contacto de agentes de Policía de A Coruña.
La jornada de hoy estuvo también marcada por numerosas intervenciones de la magistrada presidenta del tribunal, para reconvenir a la abogada de Santórum, a la que ha afeado que realizase preguntas al testigo “en tono jocoso”, e incluso le pidió que “no falte al respeto” al policía. En un momento del interrogatorio, la abogada intentó preguntar al testigo por la investigación que le afecta, dirigida por un juzgado de Murcia, y se dirigió a él para cuestionarle sobre si había sido detenido por narcotráfico, o por cohecho o revelación de secretos, alegando que puede estar en duda la presunción de veracidad de su testimonio. Sin embargo, la presidenta del tribunal declaró la impertinencia de esas preguntas, recordando que “ningún testigo tiene presunción de veracidad” y que corresponde al tribunal valorar la credibilidad de ese testimonio.
El juicio se retomará este miércoles, día en que este testigo seguirá respondiendo a las preguntas de otros abogados.