Cambados salda una “débeda” con la maestra Filomena y su lucha por la educación igualitaria

Cambados salda una “débeda” con la maestra Filomena y su lucha por la educación igualitaria
Autoridades, vecinos y familia de la maestra tras descubrir la placa en su memoria donde tuvo su escuela | Mónica Ferreirós

La figura de la maestra Filomena Granda Regueiro y su lucha porque las niñas cambadesas de principios del siglo XX tuvieran una educación completa y de calidad, al igual que los niños, pasarán a la eternidad con un placa conmemorativa en la casa de la Praza de Asorey donde estuvo su escuela entre 1902 y 1924.


Su descubrimiento tuvo lugar ayer en un acto organizado por el Concello que, sobre todo, busca introducir su figura en la memoria colectiva, pues nunca trascendió en la historia debido, en gran parte, a su prematura muerte, con 40 años, y a su condición de mujer.

 

 

“Faleceu con esa frustración”

Claramente, esto le impidió conseguir su objetivo de una escuela graduada para ellas, para que no se quedaran en lo que en aquella época se entendía como una enseñanza más que suficiente para la mujer, es decir, saber leer, escribir, hacer cuentas y pocos más. Algo que sí logró para los niños –en 1911– su compañero en esa revolución de la educación cambadesa y marido, el querido maestro Antonio Magariños Pastoriza. Tuvo que pasar medio siglo –hasta 1967– para que sus aspiraciones se vieran cumplidas y Filomena ya no lo vivió. Falleció en 1924 y “posiblemente coa frustración de non ver feito o seu empeño de lograr a igualdade na educación”, apuntó uno de sus nietos, Antonio Magariños Compaired..


El descendiente fue el encargado de descubrir la placa junto a  la concejala  de Educación e Igualdade, Fátima Abal, y el de Cultura, Tino Cordal, pues el Concello le ha querido dedicar el Día del Libro, teniendo en cuenta también que la pareja de maestros fue pionera en la forma de dar clase, con materiales innovadores como sus “libretas” donde, tras estudiar los manuales oficiales, hacían sus resúmenes y aportaciones creando como nuevos libros de texto, y todo ello manuscrito, lección a lección y materia a materia. De hecho, sobre estos hallazgos habló Magariños Compareid en una charla ofrecida por la tarde.

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Antonio Magariños Compareid, investigador y nieto de Granda, en la charla 


Abal señaló el “gran avance” que supuso el trabajo de Granda Regueiro en la villa y recordó que ya rescataron su historia en la campaña lanzada en 2021 de “Cambadesas na historia”. Sin embargo, querían ir más allá y de ahí este homenaje a una “muller profundamente feminista e defensora dos dereitos das mulleres e sobre todo das nenas” y cuya loita “dende logo, non foi menos ca do seu marido, tamén gran mestre, pero a súa figura quedou marcada por el”. La propia familia Magariños reconocía en las páginas de este diario que con el paso de los años, él se llevó todos los méritos.


La edila también recordó a “outras tantas mestras que pasaron por Cambados e tiveron un importante papel”. Y tanto ella como Cordal dan por saldada una “débeda histórica e de xustiza”. Su familia agradece la decisión y destaca  la unanimidad que parece generar. “Percibo, polo afecto co que me fala a xente, que hai receptividade e un gran respecto por esta muller, e que hai un acordo en recuperar a memoria de persoas como Filomena”, apuntó Magariños Compareid.


En la casa de la Praza Asorey también residió el matrimonio, pues en aquellos tiempos el Ayuntamiento “tenía a obriga” de dar vivienda a los profesores y allí nacieron sus nueve hijos. Según ha podido averiguar su nieto, que ha estudiado a fondo la evolución de la educación en Cambados desde la llegada de sus parientes, antes de su llegada ya había escuela de niñas, por lo menos en 1850, aproximadamente. 

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