La campaña de la vieira en al Ría de Arousa, marcada este año por la escasez del recurso, está inmersa en su recta final. Pese a que la Cofradía de Rianxo ya ha dado el ejercicio como concluido, en Cambados continuará, al menos, una semana más, aunque no en los términos que la flota local demandaba, al no autorizarse la extracción en O Galiñeiro, la zona IV de la Ría, más cercana a Tragove y la más productiva, al extrarse allí “a maioría da vieira deste ano”, tal y como confirma el patrón mayor del Pósito cambadés, Alejandro Pérez.
Así, la Consellería do Mar da el visto bueno para trabajar hoy en la zona I, la más exterior de la Ría. De ahí, pasarán mañana a la II (entorno de O Areoso) y, el jueves, a la III.1 (Boiro, Rianxo y Vilagarcía). De esta forma, se excluye de la resolución el área que reclamaba el sector y se peinarán “outras zonas menos produtivas”, al considerar que se trata de una “zona que está un pouquiño sobreexplotada” y al valorar la necesidad de no forzar el recurso pensando en el próximo ejercicio. Una decisión que, señala Pérez, aboca a la flota a plantear ahora la continuidad de la campaña en un contexto en el que “nas outras artes tampouco están habendo grandes capturas” y que provoca que la mayoría de la flota “esté nun momento complicado” y con escasos ingresos.
Así, durante la pasada semana el Pósito optó por solicitar a la Xunta ampliar la campaña, pese al finalizar en Rianxo. Una docena de embarcaciones continuaron faenando con una extracción de “ao redor de 500 kilos por xornada”. Un trabajo que elevó la extracción total en la Ría a los 46,7 toneladas, una producción sensiblemente inferior a la de otros años, solo superando las 30 toneladas de la campaña 2020/2021 y quedándose muy lejos de las 77 de su predecesora o de las 103 toneladas excepcionales de la de correspondiente a 2022/2023.
Lo cierto es que, tal y como apunta el patrón mayor, la bajada de producción en la Ría es generalizada y que redunda en la facturación, tanto de la flota como de la lonja. De hecho, en 2024 se alcanzaron mínimos en la mayoría de rulas arousanas, especialmente en las más dependientes del marisco, como el caso de Vilanova. “Un ano pésimo”, reconoce Pérez, que confirma que “ningunha especie nos está dando sinais de cambio ou abundancia”, por lo que no se muestra optimista: “Non esperamos que o inicio de 2025 vaia mellor”.
Así, la baja producción se está apreciando en otras artes, como la campaña de los trasmallos, con capturas muy discretas de choco. De hecho, las cifras suman una media de 1.000 kilos por jornada, por lo que “case non chega á metade dunha xornada do ano pasado”, cuando era “moi raro que se baixara dos 2.000 kilos”, indica el patrón. Un inicio flojo de la campaña, que suma más de 13 toneladas del producto y que confirma, una vez más, la poco halagüeña tendencia del sector, con escasas alternativas y con ingresos y producción bajo mínimos.