El BNG y el PSOE alcanzaron un pacto de gobierno en Pontecesures, que deja la Alcaldía en manos de la nacionalista Maite Tocino, mientras que los nacionalistas se reservan el área de Promoción Económica e Emprego y Servizos Sociais.
Fueron Tocino y el candidato socialista, Roque Araujo, los que sellaron un pacto que apuesta por la cooperación y el diálogo constante como forma de gobernar. El resto de áreas todavía están por determinar y, explican en el documento enviado y que sustenta el pacto, se hará “de común acordo, tendo en conta as habilidades e coñecementos dos membros de cada partido”. Además, apuesta por promover la coordinación entre todos los departamentos.
Una forma de entender la gestión municipal que, aseguran, se extenderá a todos los ámbitos, por lo que el último punto del acuerdo señala que “as decisións de maior relevancia para o Concello tomaranse de forma conxunta, mediante o diálogo e a busca do consenso”.
Además, apuestan por promover la participación ciudadana, las políticas sostenibles y de bienestar animal, la diversificación y la innovación del tejido empresarial, la igualdad de género o la inclusión social, entre otros de los compromisos que se recogen en el pacto.