La resaca copera dejó una derrota abultada del Ribadumia ayer en A Senra que sin embargo no se puede achacar al cansancio o desgaste de la exigente semana, sino a la diferencia de calidad en las áreas entre el equipo de Luis Carro y un Arenteiro que se coloca colíder merced a su victoria por 0-3.
El resultado es contundente, el juego sin embargo fue más igualado. Pero los locales afrontaron el partido sin sus dos máximos artilleros y lo notaron. Fandiño no se recuperó del golpe que sufrió contra el muro perimetral ante el Cádiz, mientras que Charles tuvo que cumplir sanción. Enfrente, dos viejos conocidos del fútbol arousano, Javi Pazos y Sylla, acudieron a su cita con el gol en la segunda parte para desnivelar el partido.
Y es que en la primera parte todo estuvo parejo. Carro optó por igualar el dibujo de su rival, con tres centrales y carrileros. Fue Cheri el que estuvo más cerca de Hugo en ataque. Pero faltó pólvora, porque por juego el Ribadumia fue capaz de llegar y generar. La primera en una jugada de Santi que Cheri no fue capaz de culminar. La segunda fue doble, en un centro de Carlos desde la izquierda que el viento envenenó y estuvo cerca de colarse en la meta de Diego, que acción seguida salvó un disparo de Hugo.
El Arenteiro también dio sus avisos. El equipo de Fran Justo no solo es un compendio de excelentes individualidades, también está muy bien organizado en base a una estructura con la que aspira a ascender a Segunda B. Un remate de cabeza de Sylla, un disparo de Renan que sacó Roberto Pazos con una buena estirada y dos acciones de Diego Sylla antes del descanso, sobre todo la primera que sacó Carlos, fueron los avisos en la primera parte.
Mantuvo el Ribadumia el plan de partido al inicio de la segunda parte, sin ofrecer síntomas de cansancio por el esfuerzo del jueves. Santi rondó el gol en una internada por la derecha, pero a las llegadas del Ribadumia le siguieron faltando una certera finalización.
Con el juego nivelado apareció Javi Pazos para sacarse de la chistera una acción individual que supuso el 0-1. Arrancó entre línes, sorteó a dos defensas y disparó con mucha intención y mejor precisión para batir a Pazos. Fue un mazazo para el Ribadumia, que sin embargo se echó hacia adelante y siguió llegando, pero mantuvo también su déficit en la zona de finalización. A balón parado el Arenteiro volvió a exhibir su pegada superada la hora de juego. Renan lanzó la falta lateral y Sylla hizo gala de su poderío en el remate para batir a Roberto Pazos.
El 0-2 ya fue una losa muy pesada. Luis Carro hizo cambios, de piezas y de dibujo, refrescando las bandas con jugadores más ofensivos como Monchito y Álex Fernández. El otro Álex Fernández, el tercero que jugó en A Senra esta semana, estuvo cerca de hacer el 0-3 para el Arenteiro en una contra que armó Javi Pazos. El que sí lo consiguió fue Joni ya al final, al empujar al fondo de la red un rechace del poste a remate de Germán Novoa. El Ribadumia se volcó y trató de hacer todo lo posible para generar ocasiones, pero le faltó decidir mejor en los últimos metros y el nuevo líder se sintió muy cómodo en ese guión de partido con espacios a la contra.
Pese a la derrota, el Ribadumia cierra la primera vuelta en el quinto puesto con un balance de 15 puntos, los mismos que tiene el Barco, que es cuarto. Está en la buena senda para conseguir su objetivo: la carísima permanencia.