Todos esperábamos a Martinho en Arousa y no defraudó, sobre todo de madrugada con fuertes ráfagas de viento que afectaron a árboles, tejados y tendidos eléctricos. Eso sí, su paso fue menos de lo que se preveía y despidiendo así un invierno que se ha hecho más largo de lo esperado. Todavía quedan lluvias, muchas, en una Ría que cuenta los días para los meses de verano.a