El patrón mayor de Vilanova rompió ayer su silencio tras meses de críticas, y denuncias, a su gestión. En un amplio comunicado dio cuenta, punto por punto, de los principales reproches recibidos. De fondo sigue planeando la idea de un enfrentamiento político, entre los actuales y anteriores gestores en el Pósito. Díaz reiteró que la política no tiene cabida en el Pósito vilanovés.