El Comité de Competición y Disciplina de la Federación Gallega de Fútbol ha impuesto una sanción de dos años sin jugar a un futbolista del equipo juvenil del Villalonga que agredió a un rival en el partido de la Segunda Futgal que enfrentó la pasada semana a los celestes con el EF Villa de Marín en el campo de O Revel, y que acabó con un resultado de 4-1 a favor del Villalonga.
Según dicta el fallo disciplinario, la sanción es de dos años de inhabilitación “por acto de agresión muy grave por su propia naturaleza a un adversario con el juego detenido provocándole sangre, lesión en oído y boca y rotura del aparato dental”.
La violenta acción se produjo en el minuto 84 después de un rifirrafe entre dos jugadores en el que el local golpeó con la mano abierto al visitante. Fue entonces cuando el duramente sancionado cruzó el campo para dar un puñetazo al futbolista marinense. El árbitro expulsó con roja directa a los dos futbolistas celestes y reflejó la gravedad de la lesión del marinense, que necesitó atención médica.
Desde el Villalonga, el presidente Pablo Estévez considera excesiva la sanción. “Parécenos demasiado como castigo para unha persoa que se equivocou e non ten antecedentes. Non está ben o que fixo, el sábeo e xa tivo a reprimenda na súa casa. O clube tamén ía tomar medidas, pero agora con esta sanción creo que se pasaron, porque dous anos é moito para un rapaz que cometeu un erro".