El Villalonga FC regresó a San Pedro después de 48 días para sellar una victoria celestial. Los de Alberto Mariano apisonaron por 4-2 al Viveiro, en un encuentro en el que los locales fueron claramente superiores, con un Marcos Blanco que abrió la lata, para continuar con un doblete de Rachu y el estreno por todo lo alto del recién fichado Hugo Abalo. San Pedro se puso en pie para recibir a Diego Abal después de más de nueve meses de lesión.
Los celestes comenzaron el enfrentamien to siendo claros dominadores, y es que cuando el cronómetro no llevaba ni un minuto, Marcos Blanco encontró el espacio entre los centrales para rematar de cabeza, aunque finalmente el esférico acabaría en manos del portero rival. Los locales no bajarían las manos, así, en el minuto seis, con una jugada que inició Rachu en el área, para Marcos Blanco de nuevo, este anotaría el primer gol del año en San Pedro con un disparo directo desde dentro del área para adelantar así a los de Mariano.
A punto estuvo Guachi de poner el 2-0 tras una falta de Alberto Rodríguez sobre Marcos, que acabó disparando el 20 y frenando el gran tiro Ayoub. Los de Mariano no solo mantenían muy bien su dinámica en ataque, sino que también cumplían con nota en el aspecto defensivo.
Las filas se vinieron abajo cuando en el minuto 13, el Viveiro marcó el gol del empate en una acción inentendible, en la que Rolle y Lombao acorralan a la defensa en el área tras un rechace a Rodri Iglesias, a quien parece que se le escapa el balón de las manos y termina subiendo al marcador.
El duelo comenzó a equilibrarse con los visitantes controlando la presión de los locales. Tomás se adueñaba de la sala de máquinas de un Villalonga que trataba de tener el balón el mayor tiempo posible. En el ecuador de la primera mitad, la volvía a tener Marcos Blanco, después de un gran pase de Juan Barbeito, pero el disparo acabó tocando en la defensa.
Las ocasiones no cesaban para los de Mariano. Así, tras un pase de Guachi al que no llegó Iker al remate, Marcos pilló el rechace del portero, pero sin éxito en su disparo. Sin duda, el partido estaba del lado local, que seguían buscando subir por la banda izquierda, con Rachu atento a la recepción de balón. Las piernas comenzaban a pesar pero los celestes seguían insistiendo, generando peligro en el área rival sobre todo en acciones laterales, teniendo Guachi un disparo que iría demasiado largo antes de que el colegiado señalase el descanso.
El Villalonga sufría en las recuperaciones de balón, pero precisamente en una recuperación de Guachi, con balón para Marcos, que abrió a la banda para Juan, Rachu acabó enganchando el disparo y dejando el 2-1 antes del descanso.
Tras el descanso, y sin casi tiempo para asumir la vuelta al césped, el Villalonga anotó el tercero. El encargado fue Hugo Abalo, que salió tras el parón en el sitio de Iker, después de quedarse solo ante uno de los centrales del Viveiro y disparar a bocajarro, batiendo así a Ayoub. Los locales mostraban un nivel superlativo, a pesar de que el Viveiro apretaba en los dos últimos tercios, buscando las acciones a balón parado.
Lejos de conformarse con el resultado, los locales siguieron buscando más, aumentando la presión en el área rival mediante la subida por las bandas. El segundo gol del Viviero llegó tras un regalo, con error incluído, de Rodri Iglesias, que se adelantó y dejó totalmente libre la portería a Arturo.
La reacción de los de Mariano no se hizo de rogar, y es que Marcos Blanco llegó al área con un disparo que rechazaría Ayoub, pero ahí estaba Rachu para enganchar el rechace y anotar el cuarto. San Pedro se puso en pie no solo por la rápida y eficaz reacción de los de Mariano, sino porque el técnico dio paso a Diego Abal, que volvía a San Pedro después de casi un año lesionado.
Los celestes seguían generando como una máquina incansable. Hugo Abalo demostró que es un fichaje de garantías, consiguiendo el aplauso del público tras una carrera en la que se quedó cerca del quinto, ya que el disparo se fue por delante de los palos de Ayoub. Finalmente, a pesar de que ambos se mantuvieron apretando hasta el final, el electrónico se selló con un 4-2, que aleja al combinado celeste de la parte más baja de la clasificación.