El Gobierno de Ribeira y la oposición coincidieron en destacar las bondades del Plan de Acción Integrado (PAI) “Ribeira Atlántica 2030” que se pretende llevar a cabo en Bandourrío para sacar a este barrio originario de la capital barbanzana del abandono y degradación de la que fue objeto en las últimas décadas. Pero, a la hora de votar no coincidieron, pues frente a los once votos favorables del equipo de gobierno se situaron los diez ediles del grupo municipal del PP que se abstuvieron. Los populares afearon al alcalde que para un documento de este calado, con una inversión de más de 13,3 millones de euros, no fueran sometidos a “unha merecida participación cidadá” y que “o señor Perez Barral aplica unha vez máis o rodillo e tira para adiante”, dijo su portavoz, Mariola Sampedro.
Desde las filas del PP indicaron que no se puede olvidar que, de ser uno de los elegidos y obtener la subvención por importe de casi 8 millones de euros, la aportación del Ayuntamiento rondará los 5 millones. En ese sentido, Sampedro afirmó que de esa manera les están invitando a incrementar “a débeda que din que lles deixamos, e que se sumarán aos 7 millóns que xa acumulan neste goberno tripartito”. La portavoz del PP añadió que le gustaría con un informe técnico económico en el que se les indique la situación en la que va a quedar el Ayuntamiento, “pois as matemáticas máis básicas me din que o risco financeiro está enriba da mesa e van peligrar moitas inversións que son estratéxicas ou prioritarias para este concello, como o polígono industrial, que aínda que seguen adiante con él, a día de hoxe vexo imposible”.
También dijo que este PAI “fala dun endebedamento do 56%, mentres que o último dato que tiñamos xa superaba o 63%”. Por ello, preguntó a cuánto va a llegar la deuda, si se va a superar el 80% y si ese endeudamiento va a comprometer otras inversiones o iniciativas que se consideran prioritarias. El alcalde, Luis Pérez, le respondió que la memoria recoge que el Ayuntamiento tiene un presupuesto de 31 millones de euros, que cumple los objetivos de estabilidad presupuestaria, tiene superávit y que su porcentaje de endeudamiento está en el 56%. Y afirmó categóricamente que este proyecto no puede comprometer lo que es una prioridad para Ribeira como el parque empresarial.
La concejala de Facenda, Herminia Pouso, confirmó que la compra de la nave de Conservas Cerqueira SA “está garantida a día de hoxe” y que ultiman contactos y flecos para conseguir su adquisición, y agregó que lograr la financiación referida permitirá reorientar ese espacio hacia otros usos y poner en marcha espacios para otro tipo de actividades de las que ahora se carece. Respecto al polígono industrial dijo que es un proyecto por el que van a tener que luchar para conseguir ayudas de otras administraciones. "Temos como obxectivo non incrementar excesivamente a presión fiscal dos contribuíntes de Ribeira e para iso hai que ser realistas. Hai novas infraestructuras en marcha e feitas con fondos europeos que sabemos que nos aumentan o gasto corrente con respecto ao seu mantemento e conservación, no que teñen un déficit porque non somos capaces de alcanzar ese obxectivo de telas en perfectas condicións", reconoció.
Y en cuanto a inversiones en el municipio, la edila declaró que "estamos nun nivel de endebedamento que, pese ao que digan os pepis de que cumprimos todas as ratios, e non habería problema en dixerir este proxecto nun horizonte de 4-5 anos, e que sería asumible polo Concello, todos temos en mente a prioridade que ten o proxecto do polígono industrial. A este respecto, aseguró que si hubiera una convocatoria de fondos europeos para subvencionar ese tipo de actuaciones, para la urbanización del proyectado parque empresarial "neste momento teriamos a debate ese asunto e non desta zona de Bandourrío. Eso é así porque temos a necesidade de evitar que máis empresas se nos vaian de Ribeira, pois son elas as que nos van a garantir que a xente continúe aquí, unida ao territorio e desenvolva aquí os seus proxectos de vida".
Ahondando en esta cuestión, precisó que en la memoria del proyecto para Bandourrío se hace referencia al envejecimiento poblacional que se produce cuando la gente joven tiene que marcharse fuera a trabajar. "Como goberno e corporación temos o deber e a prioridade de marcar actuacións seguindo unha orde, e esa debe ser a nosa máxima para que a poboación siga crecendo e rejuvenezca e non vaiamos no sentido decrecente e envellecendo", indicó Pouso Maneiro. Y concluyó señalando que la realidad económica que tiene el Ayuntamiento provoca que, si se consigue la subvención de fondos Feder para los proyectos de Bandourrío, "teremos que estar xuntos e contando con todos os grupos da corporación municipal para sacar estas actuacións adiante e tamén contar coa cidadanía, que é a que vai a vivir e disfrutar en Ribeira".