El tripartito de Ribeira comunicó ayer que el mercado municipal cerrará el lunes y martes de la próxima semana, 28 y 29 de octubre, para darle una nueva mano de pintura al suelo con un árido “más grueso y antiresbaladizo”. Precisa que su aplicación no puede exceder los valores fijados por Sanidade, por lo que requiere “de un equilibrio entre el grosor y el límite legal”. Detalla que las labores de pintado se llevarán a cabo en la noche del sábado y el domingo, dejando los dos días siguientes para su secado.
El segundo teniente de alcalde y concejal de Mercados, Vicente Mariño, expresó su preocupación por los “patinazos” sufridos y pidió disculpas por los daños causados durante el pasado fin de semana, y añadió que los técnicos informaron el miércoles 16 del estado del suelo y que al día siguiente se procedió a “una contingencia con unas alfombras antiresbalones y carteles informativos, estando más afectada la zona de la máquina de hielo que, junto con las lluvias, provocó que se hiciera más resbaladizo. Para garantizar la seguridad de la gente se procederá a una nueva mano de pintura nuevamente”, declaró.
Así salió al paso de la denuncia realizada por el grupo municipal del PP por las deficiencias que presenta la plaza de abastos tras acometerse unas obras entre los días 12 y 15 de este mes, motivo por el que permaneció cerrada. Desde las filas populares acusaron al Ejecutivo de “deixadez de funcións” y de “poñer en risco a seguridade das persoas que transitan e traballan nas dependencias municipais”, debido a que, por el pintado del suelo fueroan numerosas personas las que sufrieron resbalones y que una trabajadora tuvo que ser trasladada en ambulancia por una caída a vonsdecuencia de ello.