El Colegio de Arquitectos de Galicia celebró ayer su XXI gala de los Premios COAG de Arquitectura reconociendo las mejores obras arquitectónicas y urbanísticas a nivel autonómico, entre ellas el proyecto de fin de carrera de Laura Pena Cristóbal, en A Pobra do Caramiñal.
Su proyecto de usos híbridos en el polígono industrial de A Tomada, fue reconocido por su exploración diversa y transversal para abordar un problema complejo, la relación entre infraestructuras y asentamientos industriales con el territorio.
Su grado de análisis de datos medioambientales y la implicación de la propuesta con el territorio resultaron ejemplares para el jurado del Colegio de Arquitectos, y la propia expresión gráfica de la narración la destacaron por su coherencia.
Este fue el único reconocimiento que hubo para proyectos de fin de carrera, pero a estos se sumaron los de viviendas unifamiliares, viviendas plurifamiliares, obras de rehabilitación patrimonial, o planificación urbana, entre otros.