Vecinos de las céntricas Rúa Nova y Rúa Cardenal Patiño, a las que muy recientemente se han sumado otros residentes de la Rúa Tetuán, en el casco urbano de A Pobra, están muy preocupados y se mantienen en un sinvivir a causa de las “máis que gamberradas” que sufren por parte de unos pandilleros, que acuden en grupos de 2 a 5 adolescentes, algunos de los cuales se desplazan en bicicletas, y les están causando destrozos en las puertas y ventanas de sus casas. Están tan hartos que, los afectados por los hechos ocurridos desde última hora de la tarde de este viernes y hasta casi la medianoche del sábado al domingo anuncian que acudirán hoy a denunciarlos ante el puesto de la Guardia Civil en la villa, “para ver se dunha vez faise algo”, dijo Antonio Santiago.
Este vecino es uno de los que viene padeciendo esos hechos desde hace más tiempo, concretamente desde verano de 2022 y señala que en este periodo ha conmtabilizado más de medio centenar de ataques. Lo que empezó siendo algo que parecía una broma, con golpes en la puerta de su casa a modo de llamada por parte de esos chiquillos -entonces tenían entre 11 y 14 años-, para luego escapar y reírse desde donde se escondían cuando el dueño salía a mirar quién era, se ha pasado desde septiembre del año pasado a propinar varias y sucesivas patadas fuertes o empujones en la misma puerta, causando daños, que supusieron que se desencajase y no cierre bien, hasta que le hizo un amaño tipo casero, o incluso que estallase y rompiese un elemento de cristal de la misma.
Santiago agregó que también le arrojaron a ese elemento de la entrada de su vivienda objetos que la gente había depositado junto a los contenedores, como una silla de ruedas o un parque de juegos de bebé, con los que también causaron daños. Y precisó que, en ocasiones, llegaron a hacerlo hasta tres veces en un margen de una hora. Este pasado viernes, a las ocho y veinte de la tarde, le reventaron la cadena de seguridad de la puerta tras propinarle varias y reiteradas patadas. A consencuencia de ello, este vecino llamó a la Policía Local, que elaboró un informe sobre los daños.
Menos de media hora después, fue un vecino de la Rúa Tetuán el que avisó a los agentes municipales de A Pobra después de que ese grupo de pandilleros arrojasen una maceta gruesa de la vivienda de un vecino a la ventana de doble cristal del salón de su casa, rompiendo el vidrio exterior, que todavía no ha podido reparar. En su caso es la primera vez que es víctima de ese tipo de actos, pero teme que tengan continuidad, aunque trata de evitar enfrentarse a ellos, por si de ese modo no se ensañan con su casa.
Los dueños de una casa situada en la Rúa Nova los vienen sufriendo desde hace un año, periodo en el que les causaron daños en cuatro ocasiones. La primera vez les arrojaron una maceta de tamaño mediano que había en la calle y rompieron los cristales de las dos hojas de la ventana, tiempo después les arrojaron por la ventana abierta una botella de plástico con agua que pusieran como remedio contra los insectos y golpeó a la dueña que estaba cerca de la cortina. Por ello, colocaron una verja y una malla de protección, pero fue entonces cuando trasladaron sus ataques a una ventana lateral, que reventaron una vez con patadas, y que es la misma que golpearon y dañaron poco antes de las once y media de la noche de este sábado.