Con la plantación en una zona ajardinada junto la Casa da Xuventude de una higuera, que se obtuvo de una hija de la que en su día plantó Rosalía de Castro en el huerto de la Casa da Matanza en Padrón y donada por la fundación que lleva el nombre de la autora de “Follas Novas”, Ribeira fortaleció en la jornada de ayer los lazos de hermanamiento con la entidad presidida por Anxo Angueira. Fue un acto que contó con la asistencia de este último y de representantes del Gobierno municipal que llevaron a cabo el simbólico trasplantado del referido árbol y pronunciaron sus discursos. Lo hicieron juntos y en presencia de alumnos del colegio Galaxia y acompañados por las música del gaitero Alberto Millán, que minutos después de las doce y media del mediodía había dado el pistoletazo de salida al evento interpretando la pieza “Alborada de Rosalía”.
Angueira expresó sentirse encantado de participar en un acto "cheo de alegría", como la que trasmiten la música del gaiteio y la sonrisa de los escolares, y que para él era un honor participar en este acto plantando una higuera procedente desde la huerta de la Casa da Matanza en Padrón hasta una zona ajardinada de Ribeira y que definió como "símbolo" de la referida hermandad "entre a casa de Rosalía e o pobo de Ribeira”. El presidente de la Fundación Rosalía de Castro puso en valor la colaboración de Ribeira con su entidad, precisando que ya apadrinó la presentación de la última edición de la revista de estudios rosalianos Follas Novas, y agregó que estos días propgramó una serie de "actividades extraordinarias" y que lo que se está haciendo en la capital barbanzana con esas acciones es un ejemplo para el resto de Galicia. Sus últimas palabras fueron para expresó su deseo de que esta higuera "prenda en Ribeira" como lo hace en los corazones de los niños presentes el amor a la lengua, cultura y tierra galegas.
Desde el Ejecutivo local, encabezado por el alcalde, Luis Pérez, se manifestó que "esta árbore que arraigará nesta terra simboliza a memoria viva de Rosalía de Castro, unha das voces máis importantes do pobo galego”. También se refirió a la escritora padronesa como "pìoneira" y "valente" en una época en la que el gallego "estaba silenciado" y que decidió escribir en la "lingua dos nosos avós" y que alzó su voz en gallego cuando otros callaban y que gracias a ello "temos unha herdanza cultural que nos identifica”. El primer edil puso en contextol a "quebra" en la transmisión intergeneracional, frente a la que “cómpre aplicar políticas e medidas que permitan promover o uso da lingua galega en todos os ámbitos, especialmente no educativo”.
Pérez Barral no se quiso olvidar del compromiso y trabajo de Rosalía de Castro con los más humildes y como persona adelantada a su tiempo en la defensa de los dereitos de las mujeres “por iso, esta figueira é tamén un símbolo de resistencia, dignidade e esperanza", e hizo una plegaria para que sus raíces profundicen en el suelo como lo hicieron en el corazón de la gente las palabras de la escritora universal. "Que as súas polas se estendan cara o ceo, como o exemplo de Rosalía segue a guiarnos cara un futuro de xustiza, igualdade e orgullo polo noso”, dijo, para seguiramente rematar señalando que “dende hoxe, Ribeira tamén é un concello que visibiliza o seu compromiso rosaliano e para lembrar a súa voz inmortal”.
Por último, mientras Alberto hizo sonar con su gaita los acordes del himno gallego, se procedió al descubrimiento de una placa conmemorativa en la que se hace referencia a la fecha de ayer y a que el árbol allí plantado fue donado por la Fundación Rosalía de Castro y, tal y como ya se explicó con anterioridad, fue obtenida de una hija de la higuera que desde tiempos de la escritora hai en la Casa da Matanza. Además, se recogen unos versos de la obra "Cantares Gallegos", que escribió la autora padronesa en 1863: "Miña terra, miña terra, terra onde m'eu criei, hortiñas que quero tanto, figueiriñas que prantei".