El Ayuntamiento de Ribeira tramita la declaración urgente de ruina para que se lleve a cabo la demolición inmediata del edificio del número 19 de la Avenida Romero Ortiz, en pleno casco urbano, que es una conocida narcocasa y que en la madrugada de este lunes fue pasto de un voraz incendio. Ese paso se está dando después de que a primera hora de la mañana acudieron técnicos municipales de Urbanismo para valorar la demolición, algo que se recomienda debido al riesgo latente de derribo por su mal estado, y podría ceder la estructura, motivo por el que se ha cortado el paso de vehículos por esa calle. Se trata de un inmueble por el que el Concello se interesó para adquirirlo, junto con otro que está colindante, para proceder al derribo de ambos. Los dos están fuera de la alineación de la calle y la superficie que ocupan pretende ganarse como espacio público. Ayer trascendió que ya está firmado el decreto de compraventa y sólo falta presentar los documentos en la notaria, pero desde el Ejecutivo en funciones indican que, a todos los efectos, ya es un bien de propiedad municipal.
El siguiente paso a dar, una vez que se haga efectiva la declaración urgente de ruina, será la contratación de una empresa para que se haga cargo de la demolición y efectuar el desescombro, que está previsto que se lleve a cabo de manera controlada debido a que existe alguna posibilidad, aunque remota, de que haya víctimas mortales en el interior. De todas maneras, las fuerzas de seguridad realizaron indagaciones por si se echaba a alguien en falta, pero el resultado fue negativo. Además, los Bomberos realizaron una inspección desde lo alto, haciendo uso de sus focos de alta intensidad para iluminar por cuadrículas el interior de la narcocasa, pero no detectaron nada. El incendió quemó por completo la narcocasa, manteniéndose únicamente en pie, por ahora, las paredes exterior, pero en las que son visibles numerosas grietas, más grandes que cuando se declaró el fuego, algo que sucedió pasadas las dos de la madrugada, que fue cuando el 112 Galicia recibió el aviso de lo que pasaba.
Fue entonces cuando desde dicho centro integrado de atención a las emergencias se pusieron los hechos en conocimiento de las Policías Local y Nacional y de los Bomberos de Ribeira y Boiro, que acudieron con cinco vehículos, así como a Urxencias Sanitarias de Galicia-061, que movilizó una ambulancia por si fueran necesarios sus servicios en caso de que hubiera afectados. Los profesionales de los equipos de extinción comprobaron desde lo alto de la autoescalera la magnitud del incendio, del que se desconocen las causas, pero ya estaba muy extendido y las llamas eran muy virulentas y estaban descontroladas. Colapsaron el tejado y las divisiones horizontales y verticales de la vivienda, que en su mayor parte eran de madera. El fuego se extendió por las diferentes plantas del referido edificio, quedando completamente calcinado. Una de las mayores preocupaciones era que el incendio se pudiera propagar a inmuebles colindantes, cuyos residentes procedieron a desalojarlos, pero los Bomberos se encargaron de protegerlos.
Las labores de extinción, que se prolongaron hasta las cinco y media de la madrugada, se efectuaron desde tres flancos, tanto desde la fachada principal como la parte posterior y desde la altura. Además de apagar las llamas, los Bomberos estuvieron enfriando todo el edificio, para riesgos de reproducciones, y a la una de la tarde de ayer regresaron para realizar comprobaciones con la cámara térmica y detectaron que no había ningún riesgo de que se reavivasen las llamas. Por ahora se desconocen las causas del incendio, que ya están siendo investigadas por las unidades especiales de la comisaría ribeirense. Algunos vecinos indicaron que horas antes de registrarse el fuego hubo peleas o discusiones entre algunos inquilinos, y no descartaban que alguien hubiera arrojado una antorcha u objeto incendiario desde el exterior.