El palmeirense Franco Nicolás Pérez Lissi, de 34 años y que tiene la titulación de Ingeniería de Telecomunicaciones por la Universidade de Vigo, forma parte del equipo principal que dirige la importante misión de defensa planetaria “Hera”, impulsada por la Agencia Espacial (ESA), para la que trabaja como ingeniero de sistemas desde hace 6 años. El pasado lunes despegó con éxito de Cabo Cañaveral, en Florida, a bordo del cohete Falcon9 de SpaceX, propiedad de Elon Musk, pese a que las adversas condiciones meteorológicas por una tormenta de las horas previas, y con la amenaza del huracán “Milton”, le daban muy pocas posibilidades para el lanzamiento.
Pero, finalmente, los rayos respetaron a los científicos e ingenieros de este proyecto, que habían pasado las horas previas casi sin dormir, mordiéndose las uñas y preparándose para la cancelación. Un cuarto de hora antes de la eyección, el porcentaje de éxito para el lanzamiento alcanzó el 80%, tras abrirse los negros nubarrones y abrirse un cielo azul por encima de “Hera”. Y llegó el momento histórico para la astronáutica europea con el despegue del cohete y el comienzo del viaje de “Hera”. En medio minuto ascendió la aeronave y, tras perderse de vista entre las nubes, una hora y cuarto después del despegue”, el Falcon9 remató su labor al soltar la sonda, de 1,1 toneladas, que llevaba a bordo.
Ahora se prevé que en dos años y a 181 millones de kilómetros de la Tierra llegue a buen término, al contactar con el asteroide “Dimorphos”, para estudiar las consecuencias del impacto provocado en septiembre de 2022 por la NASA con el cohete “Dart” a una velocidad de 6 kilómetros por segundo y que llegó a sacarlo de su órbita 32 minutos. Ésta fue la primera fase del proyecto “AIDA” -siglas en inglés de Evaluación del Impacto y la Desviación de Asteroides-, que es una cooperación entre las agencias europea y estadounidense, que costado 363 millones de euros y ha involucrado a un total de 18 países.
“Estas misiones se desarrollan para avanzar la ciencia, la tecnología y, en general, el conocimiento de asteroides y piedras del sistema solar que pueden llegar a ser peligrosas para la Tierra”, dijo Franco Pérez, quien agregó que en estos momentos no se encontraron asteroides grandes “que estén en curso hacia nuestro planeta”. Precisó que se trata de alterar la órbita de un cuerpo rocoso para tener recursos llegado el caso, por el momento improbable, de que la Humanidad tenga que hacerle frente para evitar la colisión de un asteroide contra su superficie terrestre.
“El propósito de este viaje es analizar lo qué pasó tras el impacto cinético de la nave ‘Dart’ contra ‘Dimorphos’, un cuerpo rocoso de unos 150 metros de diámetro y con capacidad para llevarse por delante un país o provocar un tsunami en caso de caer sobre la Tierra”, dijo Franco Pérez. También explicó que las muestras que recogerán “Hera” y los dos pequeños satélites que lleva consigo -”cubesats”-, y se liberarán para aproximarse al asteroide más al asteroide y con mayor riesgo que el satélite principal, servirán para resolver enigmas relativos a la masa, estructura, composición, características térmicas o comportamiento gravitatorio de “Dimorphos”.
Durante este la misión, a partir de octubre de 2026, se estudiará ese cuerpo espacial durante medio año al llegar a su destino, cuentan con cámaras térmicas infrarrojas y de encuadre, así como espectrómetros o un altímetro láser que permitirá a los científicos dibujar un mapa topográfico. Uno de los satélites denominados “cubesats” lleva además un radar de bajas frecuencias, mientras que el otro incorpora una cámara hiperespectral.
“También nos dirigimos en esta misión hacia Marte, donde vamos a hacer una maniobra de asistencia gravitatoria, en la que utilizaremos la gravedad de este planeta para cambiar el plano orbital para ponernos en el que ahora está ‘Dimorphos’. Nos impulsaremos y nos pondremos en la trayectoria hacia ese asteroide”, señaló Pérez Lissi, que agregó que ese paso por Marte también será muy importante en el ámbito científico, “pues los científicos utilizarán ese momento para estudiar ese planeta y una de sus dunas”, precisó el ingeniero palmeirense.