La Asociación Amigos da Dorna de Portonovo se encuentra en proceso de restauración de la dorna nai ‘A Surfeira’, su embarcación más grande y que se remonta al año 1998. Aunque siempre estuvo vinculada a la organización marinera de algún modo, no fue hasta el año 2015 que pasó a ser de su propiedad. Actualmente, están en la que denominan como “segunda fase” de la restauración de la dorna, gracias a una subvención concedida por la Diputación de Pontevedra para la recuperación y puesta en valor del patrimonio marítimo-fluvial de la provincia.
La inversión de la entidad provincial asciende a 10.500 euros, siendo el 80% del total de la financiación. El otro 20% pertenece a recursos aportados por la propia asociación. “É un esforzo grande ter que aportar casi 3.000 euros máis, pero compensa porque coa axuda da Diputación conseguimos manter barcos coma este”, indica el secretario de la asociación, Alejandro Piñeiro.
“Tivemos unha primeira fase de restauración entre o ano 2015 e o 2018. No 2018 foi cando conseguimos que a dorna comezase a navegar de novo polo mar, pois durante todos esos anos estivo parada en terra nun estaleiro en O Grove. Comezamos a usala para facer cursos de navegación e ir a eventos máis afastados da Ría de Pontevedra”, recuerda el secretario.
En esta última fase de restauración, que iniciaron a finales del año pasado, se están realizando diversos trabajos de mantenimiento como el cambio de piezas estructurales, mejoras en la cubierta general del barco –la cual tenía diversas filtraciones– y en la del motor intraborda. Hacia finales de este año prevén cambiar el motor por uno nuevo de menos ruido y bajas emisiones, pues el actual ya les empieza a dar varios problemas después de tanto rodaje.
Piñeiro señala que este “é un proceso constante” en el cual llevan involucrados desde hace bastantes años. Ahora, acuden a O Grove –que es donde se encuentra actualmente la embarcación– unas dos o tres veces por semana, en turnos rotativos. Prevén terminar los trabajos de cara al próximo mes, donde echarán la dorna al mar en el propio municipio meco.
Posteriormente, continuarán realizando las actividades usuales, como los cursos de navegación y los bautismos de mar, “actividades nas que as persoas veñen un único día e a navegación non está tan enfocada en aprender, senón en ter a experiencia e coñecer un pouco o entorno”, explica Piñeiro.
Historia de ‘A Surfeira’
La dorna nai ‘A Surfeira’ nació en el año 1998 de la mano del carpintero Domingo Ayaso. Se trata de una tipología de embarcación de regata y ocio construida a partir del casco de una dorna “xeiteira” tradicional.
Desde entonces y hasta el año 2015 fue propiedad de Manuel Sineiro, socio de Amigos da Dorna. Sin embargo, con el paso de los años y el desgaste de la vejez, en el 2012, al ya no ser capaz de seguir sacándola al mar, decidió guardarla.
Así estuvo el barco durante unos cuantos años, hasta que en el 2015 la asociación tomó la decisión de adquirirla y hacerse cargo de su conservación. “Fixémolo porque non queríamos que un barco que xa tiña unha historia coa nosa asociación se perdese. E tamén era unha oportunidade para nós, a pesar do traballo e os gastos que ía implicar”, explica Alejandro.
Cuando la asociación se hizo con la embarcación, su estado no era el mejor, debido a que en sus últimos meses en el mar había sufrido un accidente que provocó su vuelco. Durante la maniobra para volver a estabilizarla, el casco se dañó gravemente, adquiriendo grandes fisuras por las que se filtraba el agua abundantemente, impidiendo que flotase correctamente.
La asociación ha estado constantemente aportando tiempo y recursos propios, así como aprovechando ayudas como las de la Diputación. El año pasado, el Concello de Sanxenxo también sacó una línea de subvenciones para entidades culturales municipales de la que pudieron beneficiarse, y este año confían poder hacerlo otra vez.
Otras recuperaciones
‘A Surfeira’ no ha sido la única embarcación que han reparado con la financiación de la Diputación, sino que en anteriores años también se han involucrado en proyectos de mejora de sus dornas ‘A Coninha’ –para la cual contaron con la inversión del Concello de Sanxenxo–, una dorna “polbeira” construida en 1992, y ‘A Praia de Panadeira’, una dorna de media construcción.
Desde la asociación se muestran agradecidos con la existencia de este tipo de subvenciones, por un lado, porque ayudan a sufragar un desembolso económico que supone un gran esfuerzo para sus miembros y, por otro, porque contribuyen a la conservación de estos elementos fundamentales del patrimonio y la cultura marítima de las Rías Baixas y de Portonovo.