La alerta por gripe aviar dejó hoy la celebración del San Benito de invierno sin uno de sus imágenes más reconocibles en la comarca. Lores no celebró las icónicas “poxas” o subastas de animales de granja, como formas de ofrenda al santo.
La alerta sanitaria que impide cualquier acto de exhibición de animales con pluma terminó lastrando todo el proceso.
Aunque es habitual que también saliesen a venta otro tipo de animales, al correrse la voz de que no se subastarían aves, prácticamente nadie se animó ya a tal actividad. Por ello, únicamente se reunieron huevos, por lo que, finalmente, se decidió abortar la “poxa”. Tino Rosal Domínguez, que lleva más de treinta años capitaneando estas subastas, solo recuerda un procedente de suspensión: la pandemia.
Ahora, solo mira al San Benito de verano: “Temos a idea de que hai que seguir con esta tradición”, que él mismo subraya como una de las más vistosas de estas celebraciones.
A pesar de todo, la comarca sí pudo celebrar el resto de actos litúrgicos ligados a la amplia devoción por este santo.
El párroco de Lores, José Manuel Taibo, explicaba que aunque no hubo subastas, los fieles sí aportaron el resto de ofrendas en honor a San Benito.
Además, hubo misas rezadas a lo largo de la mañana y también por la tarde, con la liturgia solemne fijada a la una del mediodía. El grupo de gaitas “Os do Barro” y la charanga “Noroeste” fueron las agrupaciones programadas para la animación musical en un día, eso sí, bastante pasado por agua. Y en el que volvieron a verse exvotos de cera y las apreciadas muestras del aceite “milagreiro”. No faltaron los puestos de rosquillas, pulpo y otros reclamos habituales en el entorno.
También el municipio de Cambados celebra con pasión este día. Igualmente, se sucedieron misas en horario de mañana, con la solemne a las 12:30 horas, tras la que pudo salir la procesión, por las inmediaciones de la iglesia de Fefiñáns. Los oficios se retomaron por la tarde.