La nueva carretera que vertebrará la parroquia de Baión a través del llamado Camino Francés está casi lista. El Concello de Vilanova ultima estos días el asfaltado del penúltimo tramo del vial. No obstante, para poder terminar esta carretera, de unos cinco kilómetros de longitud, será necesario realizar expropiaciones.
Así lo explicó esta semana el alcalde, Gonzalo Durán, durante una visita al punto, junto a miembros de su equipo de gobierno.
El expediente expropiatorio está ya en trámite y se ejecutará sobre unas fincas que cierran actualmente el paso a la desembocadura de la carretera, ante la gasolinera de Pontearnelas.
Será prácticamente el último trámite para poder concluir la obra, aunque el expediente llevará su tiempo.
A pesar de que en las últimas semanas hubo algunas críticas desde el PSOE a esta obra, ya que afirman que degrada el Camino Francés y el entorno de la ribera del río Umia, Durán defendió una vez más la actuación. Está convencido de que mejorará las comunicaciones en la zona y que aliviará el tráfico pesado de la carretera provincial de Baión que, afirmó, sufre el abandono de la Diputación en cuanto a mantenimiento. Agradeció la implicación de la Xunta en la consecución de esta obra, que se permite dentro de la concentración parcelaria.