La forma final y el alcance del proyecto de nueva plaza de abastos para Cambados tendrá que revisarse, reformarse y, a todas luces, recortarse. El cuánto dependerá, justamente, de hasta dónde lleguen los fondos.
El proyecto existente cuenta ya unos once años de edad, con una ejecución lastrada por un eternizado plan especial portuario cuya tramitación colea hasta la actualidad. Si hace una década la previsión del proyecto entonces presentado era invertir 3,5 millones de euros, el alcalde, Samuel Lago, reconoce lo evidente: que hacer la misma obra por aquel mismo importe es ahora imposible. Sobre todo con la disparada subida de precios de los materiales registrada en los últimos años.
Ahora, deberá abordarse si es necesario redactar un proyecto nuevo o basta con corregir el anterior. Pero, para poder hacer una cosa u otra, habrá que ver hasta dónde llega el dinero. Y eso es en lo que trabaja el Concello durante estas semanas. Tras el desbloqueo del plan especial, el Concello ha vuelto a llamar a las puertas de las dos administraciones que habían comprometido invertir. El Estado tiene sobre la mesa una partida inicial de 10.000 euros para el inicio de obra, que se iría suplementando, aunque “estamos pendentes da cuantía total”. La Xunta, de momento, no atiende al Ayuntamiento, que tiene pedida, en hasta dos ocasiones, una reunión la Dirección Xeral de Comercio.
Así pues, todavía se desconoce el cuánto y, por tanto, en qué y hasta dónde recortar el ambicioso proyecto inicial. Con todo, Lago admite que cabe un proyecto más modesto e, igualmente, funcional. “Estamos vendo ata onde podemos chegar”, con la revisión de un proyecto que, “quizais, non se precisa tan grande”. “Non queremos que nos pase como aeroporto de Castellón”, que se hizo famoso en su momento por no tener aviones, después de una millonaria inversión. De momento, en Cambados toca esperar por la concreción de fondos.