La sede que durante casi dos décadas ha tenido Protección Civil de Ribadumia será historia. La Agrupación tiene un mes de plazo para abandonarla, ante el derribo que se prevé acometer para dar ejecución a la ambiciosa reforma de la calle Condesa y su entorno.
El Concello ofrece como alternativa provisional la casa de cultura de Besomaño y el alcalde, David Castro, compromete en todo caso que se buscará, a más largo plazo, una ubicación definitiva para el grupo de emergencias. Además, defendió la ejecución del proyecto, por el que tanto tiempo lleva peleando el ejecutivo local.
No obstante, el traslado ha caído como un jarro de agua fría en la Agrupación. Su responsable, Andrés Otero, teme que esto pueda ser la puntilla al colectivo. “Despois de 26 anos”, dice como socio fundador, “doeme moitísimo”, valoró con pesar. La casa de cultura de Besomñao “é un local moito máis pequeno e inseguro”, por cuanto temen incluso dejar allí “os equipos caros” que tienen. Trabajan a contrarreloj para buscarles a estos ubicaciones más seguras antes de la llegada de septiembre. Aunque conocieron el derribo por boca del gobierno local, lo recibieron con tristeza. “Somos uns trinta voluntarios agora. Pero vaise quedar en nada. A maioría dos voluntarios din que alá (a Besomaño) non van ir”.
Somos Ribadumia se pronunció ayer y cargaron contra el alcalde: “David Castro consuma a súa vinganza logo de anos reténdolles cartos, e manténdoos nun local en pésimas condicións”. Lamentan que, por un lado, “a veciñanza de Besomaño quedará sen local social, ao quedar este ocupado por Protección Civil”. Y, por otro que, “dende Protección Civil opóñense á medida por non contar cunha alternativa viable, e ameazan con disolver a agrupación”, advierten. l