La Mancomunidade do Salnés ha conseguido una importante subvención para optimizar la gestión del servicio de agua potable con, entre otras cosas, el empleo de Inteligencia Artificial (IA) y además, ha solicitado otra de casi tres millones de euros del programa Perte (financiado con fondos europeos Next Generation) para ampliar la planta fotovoltaica ya planificada para el bombeo de Pontearnelas.
El objetivo compartido es que el sistema gane en eficacia para evitar problemas en el suministro a los vecinos y también caminar hacia la independencia energética, reduciendo costes. Y no es lo único, pues en un futuro también quiere extraer el agua del río Umia lo más filtrada posible para reducir este proceso y el de decantación en la planta potabilizadora. La idea sería utilizar un método natural y ya ha realizado experimentos con “bos resultados”, explica el gerente comarcal, José Ramón García Guinarte.
Entre los sistemas posibles está utilizar el propio lecho fluvial, pero aún no hay nada decidido al respecto. Lo que tienen claro es que será una acción a ejecutar más pronto que tarde porque también contribuirá a reducir costes en la planta de Treviscoso y además, reducirá los tiempos de procesado.
De momento, los responsables comarcales están más centrados en los proyectos con obligación de ejecución en estos meses para no perder las subvenciones. Entre ellas está la ayuda de algo más de un millón de euros que le acaba de conceder la Secretaría de Estado de Turismo a través de la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur) y que atañe a dos cuestiones.
Una parte se destinará al ámbito turístico, creando una plataforma propia de gestión turística, renovando el portal web y dando un salto en la analítica de datos de visitantes que realizan desde hace tres años. Su pretensión ahora es cifrar el impacto económico del sector en la comarca, empleando, entre otras cosas, la IA para obtener el gasto medio y luego cruzar todo con esa base de información de los flujos de visitantes.
Por otro lado destinará unos 360.000 euros a la mejora de la eficiencia y la digitalización del ciclo del agua, aplicando también estas nuevas tecnologías sobre todo en cuanto a la gestión de los depósitos de cola de los concellos a los que llega el agua desde la potabilizadora. El gerente explica que quieren solucionar problemas recurrentes como la falta de presión en zonas altas cuando, por ejemplo, en verano, se multiplica la demanda de manera simultánea por el incremento poblacional de O Grove y Sanxenxo. De este modo, con la IA el sistema “aprendería” captando datos y podría organizar el suministro para evitar
descompensaciones.
De todo esto se habló en el Pleno comarcal del jueves y también del proyecto para crear una nueva planta fotovoltaica, en la captación de Pontearnelas. Siguen negociando la compra de los terrenos para conseguir la bolsa de entre 5.000 y 8.000 metros cuadrados necesarios para colocar el millar de paneles solares previstos. El proyecto también incluye un nuevo sistema con motores de bombeo más potentes para extraer el agua del Umia y el ahorro previsto –sin olvidar las variaciones del coste de la energía– será de 185.000 euros al año. Cabe recordar que la Xunta financia el 50% del coste –850.000 euros– y el resto lo pondrán los concellos, solicitando un crédito bancario que se pagará con ese ahorro y la inversión estará amortizada en dos o tres años, según explicó García Guinarte.
Y esta es solo la primera parte, la Mancomunidade quiere ser independiente energéticamente, así que a medio y largo plazo ampliará esa planta en por lo menos la misma potencia, de unos 500 kWp. Para ello precisan más terrenos, hasta llegar a los 20.000 metros cuadrados por lo menos, así que necesita una nueva vía de financiación. Por este motivo ha presentado un proyecto valorado en casi tres millones de euros a los Perte para la digitalización del ciclo de agua, lo que son los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica del Gobierno de España.