Estamos innovando a todos los niveles, menos en política. Se crean nuevos partidos pero su mensaje va dirigido a la gente descontenta con los gobiernos. Las promesas venden, pero los bulos venden más. Ahí tenemos a líderes de nuevos partidos defensores del feminismo, pero que presuntamente, cometieron abusos sexuales. Otro nuevo partido es VOX dirigido con puño de hierro por Abascal, proclamándose más patriota que nadie, prometiendo acabar con la corrupción, pero sus compañeros dimitieron de Vox por la corrupción de su Fundación que maneja en solitario Abascal. Dicha corrupción confirmada por el Tribunal de Cuentas. Abascal dice que defiende a España, pero acepta los aranceles mete su adorado Trump. Abascal está contra este gobierno social comunista, pero nunca critica a Putin.
El embaucador Alvise Pérez, crea un partido para librarse de la imputación por corrupción. Salió elegido eurodiputado y quedó aforado el que acabaría con la corrupción, gracias a los votos de los que votaron contra la corrupción. Le votaron 800 mil personas como cualquier Chikilicuatre para Eurovisión. Alvise, 3 eurodiputados; PNV y Coalición Canaria, 1 diputado con docenas de años de lucha por la democracia real.
Habrá que convenir que el éxito de nuevos partidos es el fracaso de los dos grandes partidos. PP y PSOE, por olvidarse de gobernar para todos, y por no ser ejemplares. Aunque habrá que reconocer que el gobierno del PSOE y Sumar están intentando gobernar para todos, pero los poderosos no quieren aportar parte de sus grandes ganancias, como las eléctricas, los bancos y las grandes fortunas.
El PP sigue empeñado en que Sánchez dimita, desde que salió presidente. El debate del miércoles pasado en el Parlamento con ataques personales contra Sánchez no ayuda a resolver los problemas. Está claro que Sánchez y Feijóo no se pueden ver, pero el PP no puede echarle la culpa al Gobierno central de la mala gestión de sus gobiernos en las comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos con competencias exclusivas en sanidad, educación, vivienda, seguridad ciudadana y protección civil, de lo que Mazón no se enteró. Se puede fiscalizar al Gobierno duramente, pero con más respeto, como corresponde al partido alternativa de Gobierno del Estado.
El PP no debe dejar llevar la voz cantante a Vox, dado que en la derecha abunda el voto razonable conservador.
Lo mismo que Sánchez no debe entrar al trapo del PP. Debe romper la dinámica de enfrentamiento en el parlamento, debiendo dialogar con la oposición, porque tiene poder, y puede ser más generoso que el que no lo tiene.
No estoy de acuerdo con Sánchez, por no llevar los presupuestos de 2025 antes del 31 de diciembre 2024, como dicen las leyes. Un presidente debe cumplir la ley aunque le votaran en contra.
Cuando fui alcalde y no tenía mayoría para aprobar los presupuestos, los llevé igualmente al Pleno, aún sabiendo que votarían “no”. Les anuncié que los volvería a llevar hasta que me los aprobaran. A la tercera fue la vencida.
El día que haya un partido verdaderamente democrático, eficaz en la gestión y honesto, podremos decir que la democracia real llegó. Para eso, los partidos tienen que innovarse formando a sus afiliadas para ejercer cargos públicos, no como ahora que son fichados por lealtad personal para perpetuarse en la dirección del partido.
Esta será la verdadera innovación que la política necesita. Ojo, la democracia no se defiende sola, depende de todos nosotros votar a los mejores. Los que no conocieron la dictadura no sabrán lo que vale la democracia hasta que la pierdan.