El Museo da Historia de Valga recibió esta semana una nueva visita de varios grupos de personas de municipios próximos dentro del plan de divulgación de patrimonio. En esta ocasión todos los participantes compartían un interés común: la figura de la bailarina Bella Otero, gran exponente del municipio.
Solo una planta completa del museo está destinada a esta reina de la Belle Époque con publicaciones sobre su trayectoria profesional, réplicas de sus vestidos, piezas audiovisuales, postales y el único vídeo que se conserva de una de sus actuaciones en San Petersburgo en el año 1898.
Los grupos provenían de distintos puntos de Galicia, como Rianxo, Ribeira, Portosín, Nigrán o A Coruña, quienes pudieron disfrutar también de la historia de otras figuras relevantes en la historia valguesa como fueron Xesús Ferro Couselo o Pai Isorma.
El grupo también aprovechó la jornada cultural para acercarse a otros de los rincones más visitados del lugar, las fervenzas de Parafita y Raxoi, las que desde el Concello bautizan como joyas naturales escondidas en las riberas del río Valga.