El BNG de Vilagarcía propone una reestructuración integral del mercadillo ambulante tras conocerse los datos oficiales que evidencian una caída importante de los vendedores en los últimos tres años. Los nacionalistas entienden que una de las medidas que debe adoptarse es reubicar los puestos que están en la calle Alexandre Bóveda, pegados la Praza de Abastos. Creen que la convivencia de estas con el tráfico rodado que atraviesa el Mercado desde sus últimos cambios es perjudicial para la venta y el hecho de que los coches pasen por el medio tampoco contribuye a que exista una gran seguridad vial en el entorno. Eso sí, el Bloque vilagarciano tiene claro que el mercado ambulante debe estar en una zona pegada o próxima al Mercado de Abastos porque creen que uno no se entiende sin la otra y viceversa. De hecho en todos los municipios de la comarca los puestos están exactamente en la misma zona que en la que funciona la Praza.
Ante la deriva que está tomando la venta ambulante en la capital arousana el BNG urge al gobierno municipal de Alberto Varela que convoque cuanto antes la Mesa Local de Comercio para, precisamente, debatir propuestas que puedan servir para reactivarla.
Recuerda el BNG que tanto el mercadillo de los martes como de los sábados en Vilagarcía “sempre foi un referente na nosa comarca e incluso fóra dela, sendo unha cita habitual para persoas non só de Vilagarcía senón de moitos concellos de arredor”. En esta línea lamentan que “nos últimos anos, estamos asistindo a un progresivo declive do mesmo: menos postos, dispersión dos existentes ou mesmo a apertura ao tráfico de zonas antes pechadas debido ás últimas peonalizacións”. Creen que todos estos factores son los que están contribuyendo a que el mercado pierda atractivo frente a otros del entorno que están ganando en influencia y que, por consiguiente, eso afecte a la economía local.
“É preciso que o goberno local deixe de darlle as costas ao que acontece e tome cartas no asunto poñendo en práctica medidas que supoñan a súa reactivación e rexurdimento”, indican los nacionalistas.
Lo cierto es que no es la única formación que se ha posicionado en los últimos días respecto de la situación de la venta ambulante. Lo han hecho también desde las filas del Partido Popular, en ese caso señalando directamente al alcalde, Alberto Varela, y a su equipo de gobierno como culpables del declive del mercado.
Lo que está claro es que el atractivo de esta cita bisemanal en Vilagarcía no es ni la sombra de lo que era. El número de licencias ha disminuido de forma considerable – tal y como reflejan los datos oficiales facilitados a este periódico por el Concello– pese a que los mercadillos continúan siendo una moda e incluso van creciendo en otros puntos de la provincia como Cambados o el más popular como es el de Padrón. Ahora es la oposición la que pide medidas concretas para reactivarlo.