Un caso de presunta agresión sexual en un centro de trabajo llega a la Audiencia de Pontevedra once años después de que se denunciara. El fiscal, de hecho, contempla en su escrito de acusación una “circunstancia atenuante muy cualificada” de “dilaciones indebidas”, por lo que solo pide una pena de tres años de prisión.
El ministerio público relata que los hechos denunciados sucedieron en agosto de 2013 en un establecimiento de Vilagarcía donde el acusado ejercía como encargado. Durante su jornada laboral, tuvo que entrar en una cámara frigorífica y pidió a la denunciante, de la que era superior jerárquico (era el encargado) que lo acompañase.
Una vez en el interior, relata el fiscal, “comenzó a insinuarse y hacer comentario de índole sexual” para, después, “movido por un ánimo libidinoso, abalanzarse sobre ella y, tras agarrarla, empujarla y arrinconarla con fuerza contra una estantería, tocarle los pechos y partes íntimas”. Todo ello pese a que la mujer intentaba soltarle y le insistía en que la dejara, relata el escrito. La acción cesó cuando fueron interrumpidas por otra trabajadora. La víctima sufrió daños en los brazos. El fiscal pide que el acusado la indemnice con mil euros por daños morales e interesa la absolución respecto de otros dos extrabajadores del establecimiento que se sentarán en el banquillo: El gerente y el responsable de Recursos Humanos.
Y es que la mujer denuncia que "omitieron la adopción de medidas inmediatas para comprobar y corregir la situación generada", al no proceder a cambiar el turno de la mujer hasta finales de 2023.