La Corporación de Vilagarcía fue unánime en el apoyo de las demandas de las familias del Centro de Educación Especial. Lo fue en el voto, pero no en un discurso que no estuvo exento de ataques cruzados tanto desde el punto de vista político como personal.
La encargada de defender las peticiones fue la presidenta de la ANPA, Concepción Ventoso, que unos minutos antes de su intervención explicaba que ya cuentan con las dos profesoras que pedían, pero que siguen pendientes de las dos cuidadoras y de la enfermera a tiempo completa.
Este último punto es el que parece más complejo, según dio a conocer el portavoz del Partido Popular para este tema, Raúl Santamaría. “Estaba adscrita a unha nena que se cambiou de centro”, explicó el también diputada, que señaló que por ello la profesional sanitaria dejó de cubrir la totalidad de la jornada para estar la mitad del tiempo en Ribadumia.
“Estamos hablando de un centro en el que diferentes patologías: Problemas de movilidad, de deglución, minusvalías...”, explicó la portavoz de las familias, que incidió en que, en lo que va de curso, “y eso que solo estamos en octubre” ya se produjeron tres ataques epilépticos.
La ANPA del CEE defiende que es necesario una primera atención en el centro para estos niños, mientras no llega la ambulancia, pero por lo que dio a entender Santamaría la administración autonómica lo considera cubierto con una auxiliar de enfermería. Ventoso explicó que la situación del centro, con el doble de niños que los que había hace tan solo unos años, se agravó con la llegada de dos niños que antes estaban en un colegio ordinario con refuerzos individualizados. “Tienen que estar aquí y los queremos aquí, pero con recursos”, apuntó la portavoz, que incidió en que “si los recursos ya eran escasos, ahora es dramática” y apostó por poner medios para “tener una inclusión real”.
Todos los representantes de los partidos que hablaron mostraron su apoyo a las peticiones, que además BNG y PSOE trasladarán al Parlamento gallego. Hubo, eso sí, diferencias a la hora de cuestionar cómo se deben defender estas demandas. Santamaría echó en cara al alcalde y a la portavoz del gobierno, Tania García, que “en vez de ponerse detrás de la pancarta” no llamasen al conselleiro de Educación, “como nosotros”. García lo acusó de “representar á Xunta” en vez de al Concello y Fajardo le recordó que los responsables autonómicos no solo deben tener “liña directa” con el PP, sino con todos. El momento más agrio del debate llegó cuando el portavoz del BNG, Xabier Rodríguez, aseguró que “os que temos tradición sindical, en vez de ir á televisión”, en clara referencia a Santamaría y su participación en “Reacción en Cadena”. El conservador le reprochó la “falta de educación” y su “innecesario” ataque y defendió su orgullo por promocionar Vilagarcía a través de la pequeña pantalla. Después, todos levantaron la mano a favor. “Insistide, que o conseguiredes”, le dijo el alclde a las familias