Representantes del Partido Socialista y del BNG mantendrán hoy su primer encuentro después de las elecciones municipales del domingo 28 de mayo. Será en la sede que los nacionalistas tienen en la calle Edelmiro Trillo y –tal y como explica su portavoz, Xabier Rodríguez– como una “primeira toma de contacto” después de que las respectivas asambleas y organizaciones analizasen los resultados desprendidos de las urnas. El nacionalista recibió hace unos días la llamada del líder socialista, Alberto Varela, para fijar una fecha en el calendario para la citada reunión, que finalmente será hoy. Mañana está previsto que el Bloque también mantenga una reunión con Juan Fajardo, de Esquerda Unida.
Rodríguez expone que fue la semana pasada cuando la asamblea local del BNG decidió iniciar las reuniones que se considerasen necesarias estos días. “Tomouse a decisión de iniciar calquera tipo de escoita”, ratifica el candidato del Bloque. Eso sí, una escucha que no incluye al Partido Popular de Ana Granja. “Decidimos que, para non dar lugar a malos entendidos, non imos a reunirnos co PP para non levantar ningún tipo de suspicacia”, manifiesta el nacionalista. Y es que insiste Rodríguez –como ya lo hizo la misma noche electoral nada más conocerse el cuadro político que se presentaba en Vilagarcía para los próximos cuatro años– en que “non imos facilitar en ningún caso un goberno de dereitas”.
Lo que parece evidente es que no hay absolutamente nada decidido en lo que respecta a las negociaciones en sí. De hecho desde el BNG no hablan ni de entrar en el gobierno, ni de apoyar únicamente la investidura, ni de en qué condiciones se darían estas dos situaciones. “Temos que falar”, insiste el nacionalista. De lo que sí se aventura a hablar es de “cuestións programáticas”, por lo que todo parece apuntar (sin que el nacionalista lo haya confirmado) a que las negociaciones irán encaminadas en ese sentido.
Cabe recordar que tras los comicios locales de hace poco más de una semana el equipo liderado por Alberto Varela perdía la mayoría absoluta. Y no solo eso, sino que el PP resultaba ser la lista más votada. Eso obliga a los socialistas sí o sí a llegar a un acuerdo con el resto de fuerzas progresistas, dado que los votos de sus ediles no son suficientes para volver a colocarlo como alcalde. Si cada uno se vota a si mismo gobernaría el PP de Granja.