Las aguas vuelven a bajar turbias en la Cofradía de Carril. Un total de 13 miembros de la Xunta Xeral registraron ayer un escrito en el que piden el cese del actual patrón mayor, Javier Quintáns Berride, iniciando así un procedimiento que podría terminar en moción de censura. Los motivos que argumentan los 13 críticos con la gestión de Quintáns tienen que ver con la “falta de transparencia” del Cabildo. Además alegan que el patrón –que sustituyó hace unos meses en el cargo a José Luis Villanueva– no ha dado cumplimiento a los acuerdos de la Xunta Xeral. En concreto a aquellos que apuntan a la contratación de una nueva secretaria y a un nuevo despacho de abogados para la defensa jurídica del Pósito. Los críticos con la gestión de Quintáns Berride tienen ahora la mayoría en este órgano de gestión.
Explican los firmantes de la moción que este cese deberán ser analizado ahora por el Cabildo. “Sobre esto tenemos pocas esperanzas, creemos que no van a hacer caso y que van a pasar del tema”. No hay plazos para ello. Si ese paso no funciona registrarán directamente la moción ante la Consellería do Mar. “Y ahí pues tendrá que actuar la administración”, manifiestan los firmantes.
En el escrito los miembros de la Xunta Xeral contrarios a la forma de actuar de Quintáns Berride exponen que la petición de cese se basa en una “absoluta falta de confianza dos que constituímos a maioría dos membros da Xunta Xeral, na actuación permanente e inxustificada do señor Quintáns Berride como patrón maior ao obstaculizar e impedir frontalmente as decisións adoptadas democraticamente no seo da Xunta Xeral”. De hecho entienden –y así lo exponen– que el actual patrón quiere “levar á Cofradía de Pescadores a unha situación de colapso e inactividade administrativa que conleve perxuizos de difícil ou imposible reparación para a institución”.
Lo cierto es que ya incluso antes de las elecciones a las cofradías que volvieron a dar el triunfo al equipo de José Luis Villanueva las cosas en el Pósito carrilexo estaban muy polarizadas. La situación llegó a su punto más álgido una vez conocida la sentencia contra Villanueva, por agresión, que lo inhabilitaba para un cargo como el de patrón. Fue entonces cuando se eligió a Quintáns Berride, pero a juzgar por los movimientos de los últimos meses, eso tampoco ha logrado una estabilidad en la Cofradía.