Los trabajadores del Servizo municipal de Emerxencias de Sanxenxo presentaron ayer por registro 4.675 firmas recogidas entre los vecinos del municipio que están en contra de los recortes en el servicio.
Esta cifra no ha sido al azar, sino que es una firma más que el número de votos que Telmo Martín logró en las últimas elecciones municipales que le dieron la mayoría absoluta. Estas rúbricas entregadas por Registro municipal es tan solo un acto simbólico, ya que la plantilla ha recibido muchos más apoyos de los vecinos, llegando a un total de 5114 firmas en tan solo una semana.
Además, cuentan con un fuerte respaldo en las redes sociales por parte de vecinos, compañeros y oposición municipal, y también cerca de 70 establecimientos comerciales y de hostelería de Sanxenxo, Meaño y Poio se han unido a la causa y cuentan con la documentación para que quien así lo quiera, pueda estampar su firma en apoyo a los efectivos de Emerxencias.
“Xogarse a vida ou esperar”
Pese a todo, la plantilla es consciente de la decisión tomada por el gobierno local y ve difícil poder frenar los planes del ejecutivo de Telmo Martín que esta mañana, a las 8:30 horas, lleva a Pleno extraordinario la reorganizacion del servicio, y que previsiblemente será aprobada si no hay cambios de última hora.
El “desmantelamiento” del servicio, explican los trabajadores, “repercutirá na falta de seguridade para os veciños e visitantes dos concellos da súa área de actuación (Meaño, O Grove, Poio e Sanxenxo)”. Asimismo, añaden, “pon en grave risco a seguridade do persoal intervinte nas emerxencias, obrigándolles a estar soamente dúas personas por quenda”, lo que implicará tener que elegir entre “xogarse a vida ou esperar no exterior de brazos cruzados ata que cheguen máis efectivos dende os Bombeiros de Ribadumia”.
En este sentido, advierten que la espera por los bomberos podría retrasarse unos 20 minutos o más, si están en otro operativo, muy por encima del tiempo de respuesta del servicio municipal, lo que podría ser de “vital importancia” en un accidente grave, un infarto o un incendio en una vivienda, lamentan.