Sólo el grovense del RC Celta Miguel Conde, que lleva 17 goles en 15 partidos, mejora el promedio realizador de Alejandro Seijo. El delantero sanxenxino del Arosa juvenil ha marcado 11 goles en 11 partidos en División de Honor esta temporada. Su racha anotadora contrasta con el infortunio que le sacude en forma de lesiones. “No estoy teniendo mucha suerte”, lamenta el futbolista de Vilalonga, que tiene que ver desde la grada y con muletas los partidos de sus compañeros una vez más.
Después de las seis primeras jornadas de liga, en las que anotó 5 goles, sufrió un percance muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda. “Pensé que era una contractura y decidí entrenar, fue entonces cuando agravé la lesión”. Una fuerte rotura de fibras con derrame le llevó al dique seco durante varios meses. “Estuve doce semanas parado”.
Volvió en diciembre y aprovechó el parón navideño para mejorar el tono físico. Empezó el nuevo año enrachado, con seis goles en tres partidos, haciendo un hat-trick ante el Pontevedra y un doblete frente al Choco. Pero en un entrenamiento se rompió el quinto metatarsiano de su pie izquierdo. “Fue en una mala pisada”. Le colocaron un férula hace tres semanas y se la retirarán dentro de dos. A partir de ahí empezará la rehabilitación para regresar con la liga ya en el tramo final.
Seijo está viviendo las dos caras del fútbol. La negativa en forma de lesiones que le alejan de los terrenos de juego durante mucho tiempo. Y la positiva porque en su último año juvenil se está destapando como goleador en la máxima categoría del fútbol español. Su caso es curioso. Empezó jugando en el Villalonga, donde su padre y su tío defendieron los colores del primer equipo, después pasó por el Portonovo y el Saraiba do Mar antes de recalar en la cantera arlequinada.
Llegó siendo aún infantil, compartiendo ya vestuario con jugadores como Paulo o Sindo, y jugando de mediocentro. “Siempre jugué ahí, fue en el primer año juvenil cuando me empezaron a poner de mediapunta”. Hizo 15 goles, por lo que Perú la pasada temporada en División de Honor decidió adelantarlo a delantero y anotó diez. Su relación con el gol siempre ha sido sencilla. En cadetes ya hizo una decena aún jugando más retrasado. “Yo prefiero jugar arriba”, dice. Su progresión como delantero está por tanto por descubrir.
De momento tendrá que seguir al equipo desde fuera. “Estamos haciendo una muy buena temporada. El objetivo es la permanencia, pero si podemos lucha por acabar sextos...”
Mañana sábado el Arosa juvenil tiene otro exigente duelo en Asturias. Visita a las 13 horas al Real Oviedo, que es quinto. En estos momentos la ventaja de los arlequinados sobre la zona de descenso es de 8 puntos cuando restan 21 en juego. Puntuar en el campo del Requexón 2 supondría dar el paso casi definitivo para asegurar la meta. Y seguir pensando en la posibilidad de poder acabar sexto, como hace dos temporadas, justo por detrás de las cinco canteras del fútbol profesional de la liga. Esa es la ambición de Seijo, mientras espera a que llegue su momento de vestirse de corto y volver a marcar.