El Concello ya tiene presupuesto para eliminar la vegetación que enraíza sobre uno de los muros del altar mayor de las ruinas de Santa Mariña y que, de no actuar, puede poner en peligro su integridad. En concreto, ronda los 15.000 euros y ahora volverá a reunirse con el área de arquitectura de la Dirección Xeral de Patrimonio para estudiar el método de cofinanciación que busca.
El concejal de Patrimonio, Liso González, explica que el presupuesto que han pedido a una empresa especializada incluiría la redacción del proyecto y la ejecución de los trabajos. Al tratarse de un Bien de Interese Cultural (BIC) lo primero es necesario porque los trabajos deben quedar bien detallados y ser aprobados previamente.
El coste puede parecer elevado tratándose simplemente de la retirada de este bosque de laureles —con algunos ejemplares ya de tamaño considerable–, pero también se debe tener en cuenta que se trata de un trabajo en altura, pues está sobre el tejado de lo que hoy es la capilla. A falta de decidir el método, el concejal explica que seguramente sea preciso instalar un sistema de andamios ya que el empleo de maquinaria para elevar a los operarios parece, a priori, imposible porque el conjunto está rodeado de sepulcros.
González ya mantuvo hace unos meses una reunión con Patrimonio de la Xunta y esta le mostró disposición en colaborar económicamente con esta limpieza, pues aunque es propiedad del Arzobispado de Santiago, se trata de un elemento de alto valor patrimonial.
Las ruinas de Santa Mariña, que además son parada obligada para el turismo de la comarca de O Salnés, ya fueron sometidas hace una década a una limpieza similar, pero más bien en los arcos. En aquel momento también se aplicaron algunas medidas preventivas y, de hecho, hoy presentan vegetación, pero no tan peligrosa.